Rolls-Royce
1965
Presentado en 1965, el Silver Shadow supuso una revolución para Rolls-Royce al abandonar el chasis separado en favor de la carrocería autoportante e incorporar suspensión hidráulica de nivelación automática. Su motor V8 de 6,2 litros propulsaba con imperceptible suavidad una berlina que redefinió los estándares del ultra-lujo. Con más de 16.000 unidades fabricadas, fue el Rolls-Royce más vendido de su historia hasta aquella fecha.
Adquirido a una familia aristocrática británica que lo conservó desde 1968. El sistema hidráulico de suspensión requirió reconstrucción completa — el componente más delicado y costoso de la restauración. El V8 se encontraba en estado notable y solo requirió revisión de carburadores y sistema de ignición.
Sistema hidráulico de suspensión, el reto principal
Documentación de propietario aristocrático original
Única empresa europea especializada en Rolls clásicos
Revisión de carburadores SU y encendido solamente
"Rolls-Royce no fabrica coches. Fabrica el tiempo que transcurre dentro de ellos."— ClasAuto, taller de restauración