Packard
1941
El Packard Super Eight de 1941 representaba la cúspide del lujo norteamericano en los años previos a la Segunda Guerra Mundial. Su motor de ocho cilindros en línea de 5,8 litros y 160 CV propulsaba con suavidad imperceptible una carrocería cabriolet de líneas largas y guardabarros integrados que anticipaban el estilo que dominaría Detroit en la posguerra. Hoy, menos de un centenar de unidades sobreviven en estado de concurso.
Adquirido a un coleccionista californiano que lo había mantenido sin circular desde 1978, el Super Eight llegó con su motor original pero tapicería completamente deteriorada. La carrocería de acero requirió trabajo extenso de chaperíaantes de recuperar su acabado en azul prusia con capota de lona crema.
La restauración más laboriosa por la escasez de repuestos
Registros originales de la factoría de Detroit
Componentes originales localizados en EE.UU.
Fabricada por último artesano de la tradición original
"En América, antes de la guerra, conducir un Packard era el mayor signo de distinción posible."— ClasAuto, taller de restauración