Mercedes-Benz
1957 — 1963
Presentado en Ginebra en 1957, el 300 SL Cabriolet combinó el primer motor de inyección directa de serie con la libertad de conducir a cielo abierto. Apenas 1.858 unidades producidas en seis años lo convierten hoy en una de las piezas más cotizadas de la historia del automóvil.
La restauración de este 300 SL Cabriolet fue un proyecto de 24 meses que involucró a ocho especialistas en tres países. El objetivo: que ningún experto del mundo pudiera distinguir el resultado de un vehículo recién salido de la fábrica de Sindelfingen en 1957.
Desde la recepción del vehículo hasta la entrega final a concurso
Carroceros, mecánicos, pintores, tapiceros y electricistas clásicos
La pintura fue pulida manualmente durante 40 horas para lograr un acabado espejo
Cada componente es NOS o reproduce la especificación exacta de fábrica
"Un automóvil así no se restaura. Se resucita."— ClasAuto, taller de restauración