BMW
1955
Introducida en 1955 como el regreso de BMW a las cilindradas medias, la R50 montaba un bóxer bicilíndrico de 494 cc y 26 CV. Su bastidor de doble bucle y la innovadora suspensión delantera Earles —con palancas articuladas en lugar de horquilla telescópica— le otorgaban una suavidad de marcha inusual para la época. Fiable, refinada y mecánicamente impecable, encarnó la filosofía de Múnich durante catorce años de producción.
Adquirida a través de una almoneda en Múnich, la R50 llegó con la mecánica original sellada desde los años ochenta. El bóxer fue desmontado, limpiado y verificado cuidadosamente —las tolerancias eran perfectas. Se restauró la suspensión Earles delantera, componente más delicado y diferencial de esta máquina.
Restauración con énfasis en pureza mecánica
El componente más singular e identitario de la R50
Tolerancias perfectas sin rectificación
Almoneda certificada con historial
"La R50 no intenta impresionarte. Simplemente funciona. Eso es lo que la hace perfecta."— ClasAuto, taller de restauración